La cueva de los que ya no esperan
Una cueva funeraria. Dos sarcófagos de piedra gris, rectangulares, abiertos. Entre ellos, en el suelo de tierra, un esqueleto completo con su cráneo mirando hacia arriba. Huesos dispersos, vasijas de cerámica, ánforas. La roca del techo tiene vetas naranjas y grises, formando un refugio natural que se ha vuelto morada permanente.
Hay más restos dentro de los sarcófagos. Cráneos adicionales. Objetos que alguien pensó que servirían en el otro lado.
Una planta verde crece en la entrada, indiferente a todo esto.