Quietud entre las olas
Sentada en las rocas, mirando el mar. El agua turquesa rompe suave a mis pies, salpica un poco la piedra donde me acomodo. Llevo la camisa de rayas que siempre traigo a la playa.
Las ramas de un árbol asoman por arriba, como espiando.
No pienso en nada. O en todo. El mar tiene eso: te vacía y te llena al mismo tiempo.