Una semana para hacer las paces con el miedo
En exactamente una semana como a esta hora, estaré cruzando los filtros de seguridad del AICM para ir a buscar la sala de espera y subirme al avión que me llevará a hacer las paces con el miedo de la soledad.
Morelia para mí es una ciudad sagrada, pues crecí en ella y aquí "eché raíces", además, acá siento una paz peculiar.
Un café en la Chapultepec sur mientras espero a que mi madre termine de firmar unos papeles, a 24 grados centígrados y la lluvia vistiendo la ciudad. Un gran día.